PINAR DEL RÍO
Destino particularmente
atractivo para todo viajero interesado en disfrutar de la pródiga
naturaleza cubana, la provincia de Pinar del Río- ubicada en el
extremo occidental de la Isla- posee el exclusivo don de abarcar en su
territorio dos áreas declaradas por la UNESCO Reservas Mundiales
de la Biosfera: la Sierra de Rosario y la Península de Guanahacabibes.
A esta porción alargada y estrecha de la mayor de las Antillas,
que apareción por primera vez en las cartas geográficas
bajo el nombre de Nueva Filipinas, muchos la consideran la catedral natural
de Cuba y la identifican tanto por el emblemático Valle de Viñales,
proclamado por el Comité Mundial de Patrimonio de la UNESCO Paisaje
Cultural de la Humanidad, como por ser la tierra donde se cosecha el mejor
tabaco negro del mundo.
Surcada en su casi totalidad por la extensa Cordillera de Guaniguanico,
Pinar del Río atesora además impresionantes sistemas cavernarios
e importantes yacimientos de aguas minero-medicinales; un conjunto de
cayos vírgenes (Levisa, Paraíso y Jutía) y otros
parajes apropiados para el buceo y las actividades náuticas, así
como numerosas lagunas y embalses donde es posible practicar la pesca
con avíos ligeros.
CIUDAD
DE LA HABANA
Centro
administrativo, político, cultural, científico, y principal
polo turístico del país, la cosmopolita provincia Ciudad
de La Habana es la más pequeña y a su vez la más
poblada del archipiélago cubano
.
A mediados del siglo XIX, cuando
se estableció una línea regular de tráfico marítimo
desde Estados Unidos y comenzó el desarrollo hotelero en los alrededores
de la bahía de la Habana, se remontan los orígenes del turismo
en esta porción de la mayor de las Antillas, que anualmente recibe
a más de la mitad de los visitantes extranjeros llegados al país.
Su encanto mayor es la propia ciudad – de arquitectura diversa,
amplias avenidas y afamados paseos – y en particular su centro histórico,
declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1982. Den intenso
y permanente quehacer científico-cultural, dispone de 20 km de
playas en 47 Km de costa apropiados también para el buceo y la
pesca de altura.
Cuenta con una sólida infraestructura hotelera
y extrahotelera y un extenso cinturón verde la protege y testimonia
su buena salud ambiental. La Giraldilla y la farola del Moro constituyen
dos de sus principales símbolos. El cabaret Tropicana, la Bodeguita
del Medio y el restaurante bar Floridita, tres sitios que todos quieren
conocer.
CAYO
LARGO DEL SUR Para los Amantes de la Intimidad y el MarVeinticuatro
kilómetros de excelentes playas, fondos marinos pródigos
e intactos y su privilegiada ubicación geográfica convierten
a Cayo Largo del Sur en el refugio soñado por los amantes de la
intimidad y el mar.
Cayo Largo del Sur tiene el don de encantar a primera vista. Es una de
las piezas de lujo del Archipiélago de los Canarreos que bordea
por su parte meridional la región occidental de la isla de Cuba.
En apenas 37,5km2 de superficie, cuenta con 24 km de playas orientadas
hacia el Mar Caribe, entre las que sobresalen Playa Sirena y Playa Blanca,
así como extraordinarios
Fondos marinos de inapreciable valor para la práctica del buceo
y la fotografía submarina, en los cuales se afirma, aún
hoy, que es posible encontrar algún tesoro escondido pues, según
crónicas de la época, entre 1563 y 1784 ocurrieron en la
zona de los Canarreos alrededor de 200 naufragios.
Cayo Largo del Sur tiene además extensas áreas de humedales,
con predominio de vegetación a partir de la uva caleta y de manglares,
a través de las cuales es posible realizar recorridos turísticos
para la observación de aves y gozar de la tranquilidad y privacidad
que sólo propician esos sitios privilegiados.
VARADERO El principal destino de
sol y playa del archipiélago cubano goza de una bien merecida fama
internacional. Ubicado en la Península de Hicacos, más de
20 km de playa de fina arena blanca y aguas coloreadas por la más
amplia gama de azules distinguen a ester balneario, una quinta parte de
cuyo territorio (14.4km2) está protegido en reservas ecológicas.
Las numerosas cuevas, escarpes y lagunas existentes en la Península;
un rosario de cayos vírgenes y de fácil acceso; junto a
un conjunto de valores de carácter cultural, histórico y
ambiental estrechamente relacionados también con las cercanas ciudades
de Matanzas y Cárdenas y la Reserva de la Biosfera Ciénaga
de Zapata complementan los atractivos de Varadero, que dispone además
de una planta hotelera moderna y de calidad y cuenta con una sólida
infraestructura de servicios.
CIENFUEGOS A
Cienfuegos los cubanos la identifican como la perla del sur, o la linda
ciudad del mar.
Y es que desde su fundación por emigrantes franceses
(1819) la entonces colonia de Fernandina de Jagua se distinguió
por el meticuloso trazado rectilíneo de sus calles, el buen gusto
y el refinamiento.
La capital de la menos poblada de las provincias cubanas es una hermosa
urbe de cuya arquitectura predomina el neoclásico tardío,
que tuvo además el raro privilegio de contar con la tercera de
mayor fortaleza construida en la Isla aún antes que en torno a
las márgenes de su apacible bahía comenzara a desarrollarse
la ciudad que hoy es.
Cienfuegos goza además de una sólida tradición marinera
y pone a disposición del visitante no sólo las cálidas
aguas de Playa Inglés, Rancho Luna o Guajimico, entre otros sitios
apropiados para la práctica del buceo, sino también los
encantos naturales del cercano macizo montañoso del Ecambray y
la probada eficacia de las aguas minero-medicinales de los cercanos baños
de Ciego Montero.
SANCTI
SPIRITUS-TRINIDAD Sus
numerosos y reconocidos valores patrimoniales constituyen, sin dudas,
el atrativo mayor para cualquier visitante llegado a Sancti Spiritus,
una provincia localizada en la porción central de la Isla y en
condiciones de ofrecer además otros productos turísticos
complementarios vinculados al disfrute de la naturaleza y el mar.
Ninguna otra región del país resguarda en sus límites
territoriales dos de las primeras siete villas fundadas por el Adelantado
español Diego Velásquez: la propia ciudad capital, Sancti
Spiritus, y la villa de la Santísima Trinidad de Cuba, esta última
declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad.
La bien conservada riqueza arquitectónica distingue a Sancti Spíritus,
una apacible urbe que muchos identifican por el vetusto puente de piedras
sobre el río Yayabo, de aspecto medieval y único de arcos
abovedados construido en la Isla.
El puente, además, es paso obligado en el camino a Trinidad, una
ciudad colonial aparentemente detenida en el tiempo y encantadora no sólo
con notable influencia neoclásica y barroca muy bien conservados,
y calles empedradas ricas en tradiciones y leyendas, sino también
por la cercanía del mar y la montaña.
Topes de Collantes, las alturas de Banao y el norte de Yaguajay, incluyendo
los Cayos de Piedras, son nombres que se le harán comunes al visitante
interesado en disfrutar de los encantos naturales de este territorio,
que por otro lado tiene en la Península de Ancón y sus cayos
adyacentes un escenario muy apropiado para el desarrollo de actividades
náuticas.
CAYO GULLERMO Cayo Guillermo cuanta con una superficie
de 13km2 regala al visitante 6 kilómetros de playa de primerísimo
calidad y dos irrepetibles posibilidades: acercarse a una de las dunas
arenosas mas altas del Caribe que en Playa Pilar rebasa incluso los 15
metros y conocer, de primera mano, uno de los escenarios que marcó
con fuerza la obra del Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway.
Un extenso
y cercano arrecife coralino protege a los Jardines del Rey y los prevee,
a su vez de mas de 30 sitios apropiados para la práctica del buceo,
una actividad que encuentra aquí un formidable complemento en la
ejercitación de otros deportes náuticos, o en realización
de múltiples actividades al aire libre y en un entrono natural
atrayente y celosamente preservado.
CAYO COCO En
una enorme isla de 370 km2 de extensión, enlazada a tierra firme
por una autovía construida sobre el mar de 17 Kilómetros
de extensión y cuanta con 22 kilómetros de playas que destacan
por las tonalidades verde azulosas de sus aguas y la arena de color blanco
crema y de origen coralino.
Otras características
que refuerzan su atractivo son la alta diversidad de flora y fauna existente
en su vasto territorio, manifiesta en la existencia de mas de 200 especies
de la avifauna y unas 340 especies botánicas así como la
diversidad de tipos de costa que dibujan su borde litoral en el cual se
localizan además de playas arenosas, puntas rocosas, acantilados,
esteros y lagunas.
CAMAGÜEY Extensa
y llana como ninguna otra en el país, la provincia de Camagüey
posibilita al visitante disfrutar, durante su estancia, de productos turísticos
totalmente diferentes, pero igual de atractivos.
Conocida también como la Ciudad de los Tinajones por la profusión
de sus patios interiores de estas enormes vasijas de barro cocido, su
capital Camagüey, fue una de las siete primeras villas fundadas por
los conquistadores españoles en la Isla en 1514 y 1515, entonces
como Santa María de Puerto del Príncipe.
Tierra de eminentes personalidades en todas las ramas del quehacer humano.
Camagüey posee el mayor y uno de los mejor conservados centros históricos
de la Isla. Son unas 300 ha. de superficie, de trazado irregular y en
las que alrededor de cuatro mil edificaciones, buena parte de éstas
del repertorio religioso, tienen valor patrimonial.
Un amplio sistema de plazas y plazuelas, cada una con su identidad y peculiaridades,
constituye el elemento estructural de la ciudad, única en Cuba
construida con una estructura trama que los especialistas definen como
el plato roto.
Veinte kilómetros de playas celosamente protegidas por la extensa
barrera coralina del norte de Cuba, la segunda más grande del planeta,
convierten al balneario de Santa Lucía, en un punto de atracción
para los amantes del buceo, la pesca de altura y otros deportes náuticos.
Camagüey tiene además en la Sierra de Cubitas, principal grupo
orográfico de la provincia, un escenario ideal para los amantes
del turismo de naturaleza y aventuras, y en los cayos del norte (Jardines
del Rey) y del sur (Jardines de la Reina) dos especiales propuestas para
los amantes de la intimidad y la belleza.
SANTA LUCIA DE CUBA
Fascinante Formación Coralina La
proximidad de una extensa y fascinante formación coralina que la
resguarda y de cayos vírgenes en su entorno, convierten a Santa
Lucía de Cuba en uno de los mejores destinos de playa del país.
Camagüey, la ciudad capital de la provincia de igual nombre, es una
de las más antiguas villas.
Veintiún kilómetros de playas celosamente protegidas por
la extensa formación coralina del norte de Cuba, constituyen el
soporte fundamental del desarrollo turístico de entre exquisito
paraje situado en la costa norte de la provincia de Camagüey.
Desde al aire, una línea casi continua de espuma delata la existencia
de un impresionante arrecife coralino situado a escasos dos kilómetros
de la playa, convertida de hecho en una suerte de gigantesca piscina natural,
en calma durante todo el año.
Una temperatura sumamente agradable ( 25° C a 26° C como promedio
anual ), escasas lluvias y vientos moderados, hacen de la nación,
el buceo- se localizan alrededor de 34 puntos de inmersión- y la
pesca, actividades irrenunciables durante la estancia en este escenario
natural.
En Santa Lucía la naturaleza posee un alto grado de conservación.
En su entorno existe una importante zona de nidificación de flamencos
rosados.
HOLGUÍN
La
nororiental provincia de Holguín tiene un don exclusivo: es la
tierra del descubrimiento. En Cayo Bariay, un conjunto monumental recuerda
que fue allí, el 27 de octubre de 1492, donde pisó por primera
vez tierras del Nuevo Mundo el almirante Cristóbal Colón.
Su capital, de igual nombre, es llamada también la Ciudad de los
Parques; tiene una fuerte influencia hispánica, y la distingue
el recto trazado de sus calles. El quehacer cultural allí es intenso,
particularmente los meses de mayo y octubre, cuando tienen lugar las Romerías
de Mayo y la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, respectivamente.
A lo largo de más de 400km. de costas, Holguín cuenta con
41 playas, entre las cuales Guardalavaca, Playa Esmeralda y Playa Pesquero, especialmente pródiga
en zonas de interesante paisaje submarino, han ido ganando espacio en
la preferencia de los visitantes foráneos.
La llamada capital arqueológica de Cuba, Banes, se encuentra también
en esta provincia, la que mayor concentración de restos arqueológicos
aborígenes atesora en el archipiélago cubano.
Una de las más grandes bahías del mundo y la mayor del archipiélago
cubano, la de Nipe, figura entre las 22 localizadas en la geografía
holguinera, a la que no le faltan otros atributos naturales como la profusión
de zonas boscosas y elevaciones a las que distinguen sus cimas vigorosas
y abruptas.
SANTIAGO
DE CUBA
Dos
particularidades tiene Santiago de Cuba que la hacen irrepetible: su gente
hospitalaria, de temperamento jovial y desenfadado y el rico acervo histórico-cultural. De singular diseño urbanístico su capital fundada en 1514,
está marcada por el sello inconfundible que imprime una espléndida
bahía rodeada de montañas y dominada por el Castillo de
San Pedro de la Roca del Morro, declarada por la UNESCO Patrimonio de
la Humanidad en 1997.
Similar reconocimiento mereció también recientemente el
sistema de construcciones agroindustrial y cafetalero que abarca las ruinas
de más de un centenar de cafetales franco-haitianos existentes
localizadas en los alrededores de la Gran Piedra.
A Santiago se le reconoce como la ciudad más caribeña de
la Isla y es escenario habitual de dos importantes celebraciones populares:
los festejos de carnaval y la Fiesta del Fuego.
La distinguen también el hecho de haber sido escenario de trascendentales
acontecimientos de la historia y el lugar donde con más fervor
se venera a la Patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre.
Santiago posee la infraestructura necesaria para fomentar el turismo de
eventos y congresos. Tiene además en su entorno montañoso
y marinero todas las condiciones para desarrollar el turismo de naturaleza
y aventuras, las actividades náuticas, el crucerismo y el turismo
de salud.
GUANTANAMO
En el extremo más
oriental del archipiélago cubano se asienta la provincia de Guantánamo,
una región eminentemente agrícola por donde comenzó – en el lejano 1511 – la conquista y colonización de
la Isla por la metrópolis española.
El relieve elevado predomina en este territorio, fuertemente influenciado
por las oleadas migratorias franco-haitianas, y cuyo nombre ganó
celebridad y dio la vuelta la mundo a través de una pegajosa tonada,
la Guantanamera.
Una enorme bahía, de 20 km de largo por 9 km de ancho, constituye
uno de sus más notables accidentes naturales y el sitio junto al
cual- en contra de la voluntad soberana del pueblo cubano- permanece una
ilegal base aeronaval norteamericana.
Para Guantánamo las puertas del turismo comenzaron a abrirse en
Baracoa, la primera entre las siete villas fundadas en Cuba por el Adelantado
Diego Velásquez y sin dudas la que mejor conserva su carácter
primitivo y su impresionante entorno natural.
A la Ciudad Primada se le conoce como la capital de la madera, el coco
y el cacao, pues es precisamente en sus predios donde se encuentran las
mayores reservas de estos recursos forestales, y se le identifica por
un llamativo accidente natural: el Yunque de Baracoa, una montaña
de cima aplanada cubierta por una frondosa vegetación.
El propio acceso a Baracoa a través del viaducto La Farola, que
vinculó por primera vez por vía terrestre a esta ciudad
con el resto de la Isla en 1965, constituye el primer regalo para el visitante,
que podrá admirar desde los Altos de Cotilla un paisaje inolvidable
e irrepetible.